Entrevista a Steve Wentz, de Momentum Trails

RKF El Durazno es un ícono del mountain bike santiaguino que se ha ido desarrollando a lo largo de los años. El 2011 fue la primera vez que llega desde Estados Unidos una empresa profesional de constructores de senderos llamada Momentum Trails, quienes, desde entonces han vuelto ya varias veces para seguir desarrollando el bikepark, agregando nuevas pistas y observando su evolución.

Hace un par de semanas, llegaron nuevamente al bikepark al mando de Steve Wentz, quien ha sido parte de esta historia desde el comienzo, para seguir construyendo nuevos senderos. Aprovechamos de hacerle una pequeña entrevista en donde pudimos conocer su motivación, su historia con este lugar y cuál es su visión del Mtb en Chile.

 

Cuéntanos sobre tu trayectoria en El Durazno

Vine a Chile por primera vez el 2010 para la Copa Cannondale y conocí mucha gente relacionada con la bicicleta. Sentimos mucho entusiasmo por parte de los chilenos de tener nuevos senderos para pedalear y practicar el deporte. Así, tiempo después nos llamaron para ir a construir senderos en un nuevo bikepark que se estaba gestando (El Durazno). Al preguntar cuáles eran las directrices y restricciones en esta construcción (altura de los saltos, profundidad del paleo), la respuesta era siempre la misma: háganlo como ustedes quieran, lo cual era muy atractivo pero al mismo tiempo, difícil de definir.

Partimos por el sendero Cebolla, que tiene un poco de  todo y podía ayudarnos a darle una noción al cliente de lo que podemos hacer. Luego construimos Lomo Vetado, que tiene un pequeño gustito de lo que es un sendero construido con máquina. Tiene partes anchas y otras angostas. Las anchas ayudan a controlar el miedo al sentir que andas más lento (cuando en realidad vas rápido), y las angostas generan el sentimiento contrario, de velocidad y adrenalina… A la gente le gustó mucho el resultado.

Un par de años después, volvimos con la solicitud de hacer un sendero más radical, rápido y con mayor pendiente: Así nació Calibre 12. Posteriormente, construimos “Los saltos”, sendero perfecto para practicar las habilidades de saltar, con step-ups, step-downs y saltos en fila.

Durante nuestra tercera venida construimos Mordor: una perfecta ejecución de lo que un sendero con saltos puede llegar a ser, es rápido, full speed.

Ahora es la cuarta vez que vengo y la misión es otra: El Durazno siempre ha sido un parque increíble, pero no ha tenido mucho planeamiento a largo plazo. Con Outlife, esto se ha ido ordenando y hemos logrado tener una imágen global más clara del lugar. Y es por eso que estamos aquí, para construir nuevos senderos que complementan este plan.

 

Cuéntanos sobre este sendero que estás contruyendo

Nuevo sendero aún en construcción paralelo a Papaya.

A pesar que ya existen senderos fáciles como Papaya y Mampato, El Durazno necesita una pista que ayude a las personas a progresar de una habilidad a la próxima.

Cuando los saltos son muy pequeños pero empinados, es muy difícil aprender a saltar. En esta pista, los saltos son grandes pero fáciles, lo que permite que los principiantes tengan más tiempo de reacción para poder aprender a saltar (las cosas pasan más lento) y puedan practicar sin verse sorprendidos por mucha velocidad o transiciones muy bruscas. A su vez, los que saben saltar, ¡van a poder disfrutar de saltos grandes!

 

¿Cual es tu pista favorita?

Me gusta mucho Calibre 12.

 

¿Qué cambios has visto desde la última vez que viniste?

Es increíble ver como cambia la percepción de los riders con respecto a la dificultad de un sendero. Están dispuestos a probar todo, el nivel técnico de la gente ha subido mucho. Además, percibo un mayor respeto por el deporte y por el lugar. Los senderos están mejor mantenidos y los usuarios entienden la importancia de respetarlos. Esta mejor cultura la atribuyo a en parte a Outlife, creo que han sabido comunicar la importancia de usar casco, respetar los senderos y el cerro en general.

La primera vez que volvimos, habían líneas fuera de los senderos por todos lados, la gente se salía, destruyendo el cerro. Ahora, creo que la gente entiende lo importante de mantener bien las pistas y el trabajo que hay detrás de cada una.

 

¿Que piensas sobre cobrar entrada en El Durazno?

Veo el cobro como una señal de respeto hacia la gente que trabaja y construye el parque. La máquina que estoy usando (mini retro-excavadora) es carísima y mi tiempo tampoco es gratis, me implicar estar lejos de mi familia y todo atacado por litre (risas). ¡Todo tiene un costo! Cuando alguien no quiere pagar por los senderos, creo que no tienen idea de lo que implica construirlos y es algo insultante. Tengo mucho respeto por mi tiempo y experiencia en trailbuilding (16 años construyendo senderos a través del mundo).

 

¿Como ves el MTB en Chile respecto al mundo?

Es muy bueno, en Chile la expectativa es andar rápido, saltar alto y sin excusas. No hay restricciones por parte de los ciclistas; sobre lo que es posible hacer y lo que es “seguro”. A veces me río de los gringos: se asustan por todo, de qué les puede pasar y si es muy peligroso. En Chile piensan: «si no me tiro mis amigos se van a reír de mí».

Aquí los usuarios se desafían mucho, y por lo mismo, yo me preocupo de hacer los senderos muy seguros ya que no es algo ellos se van a preocupar, es mi responsabilidad.

 

¿Tienes algún mensaje para los usuarios?

Hemos viajado construyendo y probando senderos en todo el mundo, me encanta y me gusta compartir esta experiencia. Quiero que cuando los usuarios del bikepark se vayan a la cama en la noche se sientan felices y satisfechos por su nivel de pedaleo y sus logros. Quiero que se sientan nerviosos y fuera de su zona de confort al momento de pedalear y que luego digan: anduve como nunca imaginé que podía hacerlo. Quiero que se sientan tentados, se desafíen y al mismo tiempo estén seguros cuando pedaleen: quiero que tengan el mejor parque que podrían tener.